La imagen de Charly García se plasma una y otra vez con técnicas de grafitos, aerosoles y digitalización en la muestra "El que el mundo se olvidó", que inaugura hoy Gustavo Masó en el Centro Cultural Recoleta. Se trata de una serie de trabajos de este artista plástico que, acompañadas de sonidos y textos, retratan al músico en sus diferentes expresiones.
Masó comienza a focalizar su arte en el rostro de Charly a partir del año 2000. A través de una amistad con Pipo Cipolatti, logró reunirse con su musa en el año 2003 y le mostró sus trabajos.
A partir de allí, hubo algunos intercambios de imágenes y sonidos entre ambos, que en el 2005 se concretaron en una muestra en el Centro Cultural Borges, a la que Charly asistió y tocó en vivo. Más tarde, Charly le encargó a Masó que le pusiera imagen a una canción que hizo cuando falleció Moro, y así surgió una enorme aerografía que podrá verse en esta exposición.
"La muestra es un segundo capítulo de lo que había hecho en el Borges. Aquella vez, yo había querido titular la muestra ‘El hombre que huyó del mundo’, pero Charly lo dio vuelta y le puso "El mundo que huyó del hombre". En este caso también quise poner un título ambiguo: ‘El que el mundo se olvidó’, que puede leerse como la persona olvidada por el mundo y también como el hombre que se olvida del mundo".
Uno de los atractivos más fuertes de la muestra es una obra que pintó el propio García, antes de su internación, el año pasado. "Creo que es una obra que anticipa un poco ese episodio, ya que tiene la inscripción ‘cayendo en los brazos de la Venus de Milo’ y nos está hablando de caer en alguien que no tiene brazos y no puede sostenerte", cuenta el artista. "A mi me sorprendió mucho su trabajo, ya que la pintura que elegí para difundir la exposición muestra a Charly sin brazos y en una postura medio femenina, y se conecta con esa temática de la Venus".
La música también juega un rol protagónico en la exposición. La sala va a tener cuatro puntos de audio, que podrán escucharse individualizados o como un todo, si uno se posiciona en el centro. La propuesta es caracterizada como "cuadrofónica", en un juego de palabras que evoca a los cuatro canales por los que surge el sonido y a que la música "sale" de los cuadros. "El audio que sale del de Moro es la parte de percusión, por ejemplo. Además, Charly me paso un tema inédito que también va a formar parte de la musicalización".
La muestra se completa con un conjunto de displays por los que se desplazan textos vinculados a las obras y fragmentos de canciones. Desde este jueves a las 19 y hasta el 15 de febrero, esta combinación de imágenes sonidos y palabras que confluyen en la figura de Charly podrá verse en la sala 13 del Centro Cultural Recoleta.
Por Maia Jastreblansky
Fuente: ADN Cultura